Un plan de sesiones semanales para equipos sub-14
Tres días de entrenamiento, un día de recuperación y el razonamiento detrás de cada bloque
La mayoría de los equipos sub-14 en Buenos Aires tienen tres tardes en el campo, no cinco. La escuela dura hasta la tarde, la tarea espera en casa y el sábado por la mañana es el partido. Cualquier plan que ignore esa realidad se abandona en la segunda semana, así que el esquema a continuación asume aproximadamente setenta y cinco minutos de trabajo real por sesión, una vez contados el calentamiento y las pausas para beber agua.
El martes lleva el bloque técnico: pases bajo ligera presión, primer toque alejado del defensor y un juego en espacio reducido para terminar. El jueves cambia a la forma y los desencadenantes de presión, con la indicación del entrenador limitada a una sola idea para que los jugadores realmente la retengan. El viernes es corto y ligero, sobre todo movilidad y jugadas a balón parado, y sirve también como día de recuperación antes del sábado. Cuando una sesión se acorta, se mantiene el juego en espacio reducido y se elimina el ejercicio aislado, porque el juego es donde se pone a prueba la idea de la semana.
La misma estructura se adapta a la práctica del fútbol sala o del fútbol siete: menos jugadores por grupo, espacios más reducidos y bloques más cortos. Los entrenadores pueden mantener el orden y recortar la duración, pero cambiar la secuencia a mitad de semana suele costar más de lo que ahorra.